He terminado Crimen y Castigo (llorando). Entra a engrosar mi lista de libros preferidos. Por razones que alcanzo sólo a comprender superficialmente, pues para hacerlo en profundidad necesitaría un psicoanalista, me siento bastante identificada con Sonia Simonovna en las dos últimas páginas. Es un personaje, y una historia en general, que me han marcado. Un libro de los que no se olvidan.
Ahora voy a recuperarme de la impresión (ya he dejado de llorar hace mucho, no os preocupéis que no ha sido pa tanto el disgusto) y voy a escoger el siguiente libro.