Recomiendo intensamente a los que estáis al tanto del mundo de la moda, o simplemente a los que tengáis curiosidad, que os descarguéis la aplicación para poder ver online el Museo Virtual de Valentino Garavani. El resultado ha sido muy bueno, te desplazas por el museo clicando como si de una aventura gráfica se tratase y cada modelo incluye información que pudes consultar, como el diseño original, o las portadas de revistas en las que salió. Me ha gustado mucho la iniciativa. Ojalá todos los diseñadores hiciesen lo mismo.
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viernes, 9 de diciembre de 2011
domingo, 9 de octubre de 2011
Moda, comunicación y sociedad
Moda, comunicación y sociedad es un título del Grupo de Análisis de la Comunicación publicado por Comunicación Social: ediciones y publicaciones. En él participan varios autores a través de artículos que establecen relaciones entre la moda y las personas, la mitología, la publicidad, el cine y en definitiva con la comunicación. Algunos me han parecido muy interesantes, sobre todo el último, Cine y moda: vestir a las estrellas, escrito por Rocío Collado Alonso. Pero lo que más he apreciado de esta publicación es que es toda una fuente para extraer bibliografía sobre moda y moda en relación con el cine, de hecho, al final viene una bibliografía comentada recomendando títulos, alguno ya me lo he leído, pero puedo sacar otros más.Estoy aprovechando los dos estantes sobre moda que tiene la biblioteca de la Facultad de Comunicación. La verdad es que esta biblioteca no defrauda nunca, hay de casi todo (supongo que de física cuántica difícil), y montones de cosas interesantes. Ojalá Los hermanos Karamàzov (que voy a empezar pronto) me deje tiempo para seguirla explotando.
martes, 20 de septiembre de 2011
Sociología de las tendencias
Sociología de las tendencias es un libro del francés Guillaume Erner que da un enfoque sociológico al mundo de la moda y de las tendencias, intentando explicar el porqué del origen y la sistematicidad del gusto colectivo.
Está dividido en seis capítulos (¿qué es una tendencia?, breve historia de las tendencias, el origen de las tendencias: el esencialismo y sus límites, el modo de dominación de las tendencias, las tendencias: un proceso sin sujeto, y prever y utilizar las tendencias) que a su vez se subdividen en varios apartados, y es en realidad una lectura breve (124 páginas), escrita en un tono bastante digerible, lejos de ser un texto teórico de los espesos.
De hecho, los dos primeros capítulos, que abren la lectura a modo de preámbulo, me resultaron tan lights que tuve la sensación de estar escuchando hablar a un pijo muy bien documentado (que de alguna manera supongo que es lo que será el autor). Pero a partir del tercer capítulo entra ya en materia y la lectura se hace mucho más interesante.
Erner expone las teorías de varios autores bastante conocidos como Barthes, Baudrillard, Merton, Veblen o Tocqueville de una forma bastante clara. Además de eso el libro hace muy bien el papel de lectura introductoria al porqué de las tendencias aclarando que la creación de tendencias es en muchos casos un proceso carente de sujeto, que pueden existir tendencias no comerciales o (un hecho que a mí al menos me resultó sorprendente) cómo el punk fue una tendencia en cuanto a tribu social totalmente comercial desde sus orígenes y que desde el punk todas lo son (fue, de alguna forma, la pionera).
En realidad, el texto está redactado desde una prespectiva bastante integrada y prosistema, sin abordar ni por un momento una actitud medianamente crítica. De hecho, una vez expuestas las teorías de autores un poco más críticos, o que apuntan al sistema comercial como el responsable de la manipulación de las personas para el objetivo del consumo indiscriminado de productos inútiles, pasa inmediatamente a desmentirlas con sus propios argumentos.
Es decir, como lectura puede ser interesante, aunque a veces un poco anecdótica, pero ante todo hay que leerlo con atención porque está escrito desde un posicionamiento muy claro, extremo y complacido, por lo que hay que vigilar para no creérselo todo.
Está dividido en seis capítulos (¿qué es una tendencia?, breve historia de las tendencias, el origen de las tendencias: el esencialismo y sus límites, el modo de dominación de las tendencias, las tendencias: un proceso sin sujeto, y prever y utilizar las tendencias) que a su vez se subdividen en varios apartados, y es en realidad una lectura breve (124 páginas), escrita en un tono bastante digerible, lejos de ser un texto teórico de los espesos.De hecho, los dos primeros capítulos, que abren la lectura a modo de preámbulo, me resultaron tan lights que tuve la sensación de estar escuchando hablar a un pijo muy bien documentado (que de alguna manera supongo que es lo que será el autor). Pero a partir del tercer capítulo entra ya en materia y la lectura se hace mucho más interesante.
Erner expone las teorías de varios autores bastante conocidos como Barthes, Baudrillard, Merton, Veblen o Tocqueville de una forma bastante clara. Además de eso el libro hace muy bien el papel de lectura introductoria al porqué de las tendencias aclarando que la creación de tendencias es en muchos casos un proceso carente de sujeto, que pueden existir tendencias no comerciales o (un hecho que a mí al menos me resultó sorprendente) cómo el punk fue una tendencia en cuanto a tribu social totalmente comercial desde sus orígenes y que desde el punk todas lo son (fue, de alguna forma, la pionera).
En realidad, el texto está redactado desde una prespectiva bastante integrada y prosistema, sin abordar ni por un momento una actitud medianamente crítica. De hecho, una vez expuestas las teorías de autores un poco más críticos, o que apuntan al sistema comercial como el responsable de la manipulación de las personas para el objetivo del consumo indiscriminado de productos inútiles, pasa inmediatamente a desmentirlas con sus propios argumentos.
Es decir, como lectura puede ser interesante, aunque a veces un poco anecdótica, pero ante todo hay que leerlo con atención porque está escrito desde un posicionamiento muy claro, extremo y complacido, por lo que hay que vigilar para no creérselo todo.
lunes, 8 de agosto de 2011
La moda de los años 50
Hace poco compré mi primer libro de Taschen. Esa editorial de temas de la cultura pop que, según se ha comentado últimamente, no compite con otras editoriales, sino con marcas como Zara o Starbucks. El libro que compré se titula 50's fashion: vintage fashion and beauty ads, y la verdad es que estaba bastante barato, más aún teniendo en cuenta que los libros, cuanto más específicos son, más sube su precio.
El libro comienza con una breve introducción donde se explica el contexto histórico en el que se desenvolvió la moda de esa década: lo reciente que aún estaba la II Guerra Mundial, la influencia de Hollywood, contraculturas como la beatnik, Audrey Hepburn o el lanzamiento de la muñeca Barbie; para después dar paso a un recorrido por la moda de los 50 exclusivamente visual que bien podría servir para reproducir un vestuario completo. Todas las imágenes son de publicidad de la época ordenada cronológicamente. Corbatas, pijamas, gafas, cosméticos... No se deja nada.
Llama la atención la gran diferencia que existe entre la publicidad de entonces respecto a la de ahora. La publicidad de antes era mucho más referencial, se mostraba el producto (a menudo en una amplia gama de modelos o colores) acompañado siempre del precio, que por cierto era mucho menor de lo que es hoy en día. Ahora, por el contrario, vivimos una época en la que la publicidad se encarga casi exclusivamente en crear una imagen de marca, como me explicaran en clase: en conseguir un posicionamiento concreto en la mente de los consumidores, y el producto queda relegado a un segundo plano. Esta es la razón por la que podemos encontrarnos una caja de cereales vendiendo en la parte de atrás un estilo de vida, lo cual es más que absurdo, por cierto. Pero de eso va el sistema de mercado en nuestro tiempo. Igual de absurdo es que lo haga Converse, Lomography, o la fnac. Marcas también con un posicionamiento muy definido.
En resumen, y antes de que me vaya demasiado del tema. El libro está muy bien, lo sigo hojeando de vez en cuando. Es muy interesante y si sigo dedicándome a esto, creo que me podrá ser útil en el futuro (incluso tal vez es carne de un trabajo del curso que viene, quién sabe).
El libro comienza con una breve introducción donde se explica el contexto histórico en el que se desenvolvió la moda de esa década: lo reciente que aún estaba la II Guerra Mundial, la influencia de Hollywood, contraculturas como la beatnik, Audrey Hepburn o el lanzamiento de la muñeca Barbie; para después dar paso a un recorrido por la moda de los 50 exclusivamente visual que bien podría servir para reproducir un vestuario completo. Todas las imágenes son de publicidad de la época ordenada cronológicamente. Corbatas, pijamas, gafas, cosméticos... No se deja nada.Llama la atención la gran diferencia que existe entre la publicidad de entonces respecto a la de ahora. La publicidad de antes era mucho más referencial, se mostraba el producto (a menudo en una amplia gama de modelos o colores) acompañado siempre del precio, que por cierto era mucho menor de lo que es hoy en día. Ahora, por el contrario, vivimos una época en la que la publicidad se encarga casi exclusivamente en crear una imagen de marca, como me explicaran en clase: en conseguir un posicionamiento concreto en la mente de los consumidores, y el producto queda relegado a un segundo plano. Esta es la razón por la que podemos encontrarnos una caja de cereales vendiendo en la parte de atrás un estilo de vida, lo cual es más que absurdo, por cierto. Pero de eso va el sistema de mercado en nuestro tiempo. Igual de absurdo es que lo haga Converse, Lomography, o la fnac. Marcas también con un posicionamiento muy definido.
En resumen, y antes de que me vaya demasiado del tema. El libro está muy bien, lo sigo hojeando de vez en cuando. Es muy interesante y si sigo dedicándome a esto, creo que me podrá ser útil en el futuro (incluso tal vez es carne de un trabajo del curso que viene, quién sabe).
sábado, 30 de julio de 2011
Tengo excusa
La última vez que me visteis el pelo dije que estaba muy liada con los examenes de la facultad, y hasta hoy. Ahora quiero explicar, si esque aún alguien sigue pasándose por aquí para comprobar si he resucitado, qué es lo que me ha tenido desaparecida en combate tanto tiempo, porque ya es evidente que no son los examenes (los cuales están todos aprobados).
Después del último examen dejé de tener acceso a mi ordenador por una larga temporada, estuve en Bilbao, en el BBK, que por cierto estuvo genial. Donde disfruté mucho tanto de la ciudad como de los conciertos, en los que se echó de menos a Amy, a la que por desgracia tendremos que echar de menos ya para siempre. Y tal y como salí de Bilbao (que ya es una de mis ciudades favoritas de la península) me fui a Barcelona (que era otra desde hacía ya bastante tiempo). Allí he estado casi tres semanas haciendo un curso de Diseño de moda y Dibujo técnico de prendas de vestir en el que he aprendido mucho muchísimo.
Pero bueno, ya estoy aquí. Y dicho esto pretendo escribir mañana. Espero que no os hayáis olvidado del todo de mí.
1 besito a todos y que estéis pasando un buen verano.
Después del último examen dejé de tener acceso a mi ordenador por una larga temporada, estuve en Bilbao, en el BBK, que por cierto estuvo genial. Donde disfruté mucho tanto de la ciudad como de los conciertos, en los que se echó de menos a Amy, a la que por desgracia tendremos que echar de menos ya para siempre. Y tal y como salí de Bilbao (que ya es una de mis ciudades favoritas de la península) me fui a Barcelona (que era otra desde hacía ya bastante tiempo). Allí he estado casi tres semanas haciendo un curso de Diseño de moda y Dibujo técnico de prendas de vestir en el que he aprendido mucho muchísimo.
Pero bueno, ya estoy aquí. Y dicho esto pretendo escribir mañana. Espero que no os hayáis olvidado del todo de mí.
1 besito a todos y que estéis pasando un buen verano.
sábado, 28 de mayo de 2011
Documentándonos sobre moda
A pesar de que hago una lista con los libros que me leo para que no se me olvide comentarlos aquí llevo un retraso descomunal. De 30 libros leídos en lo que llevamos de curso he comentado unos 10 (aunque no todos merecen ser comentados, claro). El caso es que si me pagasen por hacer esto ya estaría más que despedida. Así que pongámonos serios.
Ejem, ejem. "Breve historia del traje y de la moda" de James Laver es, ni más ni menos, lo que reza el título. Es imposible que te decepcione como podría hacerlo cierta novela de Murakami de título kafkiano (sí, ha sido muy gratuito, me la tenía guardada). Es un repaso histórico de la moda desde que al primer señor se le ocurrió echarse una piel de algún animal por encima. Está escrito en un estilo asequible para el aficionado, sin demasiados tecnicismos y de forma didáctica. Yo he aprendido un montón.
Con este libro aprenderéis la historia de la corbata, la evolución de modas tan poco prácticas como la gorguera o la crinolina, cómo lo de llevar la ropa agujereada no lo inventó Kurt Cobain sino que viene de finales de la Edad Media, y muchas más curiosidades. Muy práctico en el sentido de que te explica exactamente cómo iban vestidos hombres y mujeres en cada período histórico en Europa y, a
medida que avanza en el tiempo, recoge los cambios más fugaces en la moda.
A mí me ha servido para descubrir el orientalismo y la moda de principios del siglo XX (que me ha sorprendido gratamente pese a lo incómodo de la estrechez de las faldas) y para comprender que la moda no obedece en la mayoría de las ocasiones a factores de tipo racional sino que es una cuestión mucho más emocional. También he comprendido el cambio significativo que se produjo en la segunda mitad del siglo XX en el mercado de la moda: cómo la moda deportiva y el prêt-à-porter derivaron en una heterogeneización de la moda, así como aspectos curiosos como la prohibición de llevar un color concreto por parte de alguna monarquía.
Desde mi punto de vista es muy recomendable, pero reconozco que para que te dé por leer este libro tienes que estar interesado en la materia porque es algo específico.
Ejem, ejem. "Breve historia del traje y de la moda" de James Laver es, ni más ni menos, lo que reza el título. Es imposible que te decepcione como podría hacerlo cierta novela de Murakami de título kafkiano (sí, ha sido muy gratuito, me la tenía guardada). Es un repaso histórico de la moda desde que al primer señor se le ocurrió echarse una piel de algún animal por encima. Está escrito en un estilo asequible para el aficionado, sin demasiados tecnicismos y de forma didáctica. Yo he aprendido un montón.
Con este libro aprenderéis la historia de la corbata, la evolución de modas tan poco prácticas como la gorguera o la crinolina, cómo lo de llevar la ropa agujereada no lo inventó Kurt Cobain sino que viene de finales de la Edad Media, y muchas más curiosidades. Muy práctico en el sentido de que te explica exactamente cómo iban vestidos hombres y mujeres en cada período histórico en Europa y, a
medida que avanza en el tiempo, recoge los cambios más fugaces en la moda.
A mí me ha servido para descubrir el orientalismo y la moda de principios del siglo XX (que me ha sorprendido gratamente pese a lo incómodo de la estrechez de las faldas) y para comprender que la moda no obedece en la mayoría de las ocasiones a factores de tipo racional sino que es una cuestión mucho más emocional. También he comprendido el cambio significativo que se produjo en la segunda mitad del siglo XX en el mercado de la moda: cómo la moda deportiva y el prêt-à-porter derivaron en una heterogeneización de la moda, así como aspectos curiosos como la prohibición de llevar un color concreto por parte de alguna monarquía.
Desde mi punto de vista es muy recomendable, pero reconozco que para que te dé por leer este libro tienes que estar interesado en la materia porque es algo específico.
miércoles, 20 de abril de 2011
Evolution
Un poco más de contenido de relleno. Este video es bastante impactante, a lo mejor lo conocíais.
Supongo que el mensaje es que todos somos muy guapos.
Supongo que el mensaje es que todos somos muy guapos.
domingo, 23 de enero de 2011
Zara via del Corso
Me da igual. Meteros conmigo si queréis, pero esto es precioso y el día que vaya a Roma tendrá para mí la misma prioridad turística que el Coliseo. Y pediré que me pellizquen si lo de las copas es cierto.
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